La propuesta de ley en España sobre la reducción de la jornada laboral y el refuerzo del fichaje digital representa un posible cambio significativo en la gestión del tiempo de trabajo. A septiembre de 2026, la jornada máxima legal ordinaria sigue siendo de 40 horas semanales y el registro diario es obligatorio desde 2019; lo digital exclusivo y las 37,5 horas siguen, en lo esencial, en el ámbito del debate político.
Este anteproyecto se enfoca en mejorar la calidad de vida de los trabajadores, proteger su salud y fomentar la productividad sin comprometer los salarios.
Aspectos clave de la propuesta de registro digital y jornada
Reducción de la jornada laboral (propuesta)
La propuesta plantea reducir la jornada máxima legal de 40 a 37,5 horas semanales de trabajo efectivo en promedio anual, sin bajar salarios. No está en vigor mientras no se apruebe y publique en el BOE. El objetivo declarado es equilibrar la vida personal y profesional.
Registro de jornada fiable (y, preferiblemente, digital)
La normativa vigente (RDL 8/2019) ya exige un registro objetivo, fiable y accesible. Las propuestas recientes endurecen el enfoque hacia sistemas digitales, dejando atrás métodos difíciles de auditar. Mientras no haya una ley que imponga un formato exclusivo, el papel o Excel pueden ser válidos si cumplen esos requisitos; en la práctica, un fichaje digital con trazabilidad es la opción más segura ante una inspección.
- Almacenamiento de datos: Los registros deben conservarse durante al menos 4 años y estar disponibles para inspecciones laborales y consultas de los empleados.
- Acceso y transparencia: Los trabajadores deben poder consultar sus propios registros sin restricciones, y las empresas deben facilitar esta información a los inspectores de trabajo.
Derecho a la desconexión digital
Las propuestas refuerzan el derecho de los empleados a no recibir ni responder comunicaciones laborales fuera de su horario de trabajo, sin temor a represalias. Esta medida busca proteger la salud mental y física de los empleados y mejorar la conciliación entre vida laboral y personal.
Motivación y beneficios esperados
La normativa se fundamenta en:
- Experiencias en países como Alemania, Islandia, Portugal y Reino Unido, donde jornadas más cortas se asocian a mejoras en salud y productividad.
- La necesidad de adaptación ante cambios tecnológicos y sociales, como el teletrabajo y la digitalización.
- La evidencia de que jornadas laborales extensas incrementan el riesgo de enfermedades y el estrés.
Modificaciones legales y sanciones (si se aprueban)
- Estatuto de los Trabajadores: se plantea un registro de jornada más estricto y digital, con sanciones más severas ante incumplimientos.
- Ley de Infracciones y Sanciones: multas más estrictas por faltas relacionadas con el registro horario, horas extras no compensadas, descansos no respetados y vulneración del derecho a la desconexión; en algunos supuestos, aplicadas por cada trabajador afectado.
- Otras disposiciones previstas: los salarios no podrían reducirse con la disminución de horas; sindicatos y empresas deberían adaptar convenios; se contempla una mesa de diálogo social para evaluar la implementación.
¿Cuándo entraría en vigor?
Solo tras su aprobación y publicación en el BOE. Hasta entonces, aplica el marco actual: registro diario desde 2019 y jornada máxima legal de 40 horas (salvo mejora por convenio). Las empresas que ya usen un sistema de control horario digital se adelantan a posibles endurecimientos y reducen el riesgo de sanciones por registros poco fiables.
Para las empresas, adaptarse a sistemas digitalizados no solo anticipa el debate normativo: mejora la gestión del tiempo de trabajo, reduce la rotación y facilita demostrar el cumplimiento ante Inspección.




